contenido de la página Recuerdos de Arcadia

domingo, 27 de noviembre de 2011

Una sombra me acecha,
aparece la sospecha
de que te quiero,
de que te amo.

Más no es una sospecha.
Es toda una certeza.
La pasión que por ti siento,
poco a poco, a ti me ata,
De que el veneno de tus besos,
¡Ay mi niña!
ese veneno a mi me mata.
Cuando no surgen las palabras,
cuando afloran los sentimientos,
cuando una simple caricia
remueve los cimientos
de mi existencia,
en ese instante,
levanto mi mirada,
para encontrarme con la tuya
dulce, inocente,
indefensa.

No necesito nada más
para saber que me quieres,
para saber que me necesitas,

No necesito nada más
para ser feliz,
a tu lado,
a vuestro lado.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Hace mucho tiempo que perdí
la esperanza de un nuevo amanecer.
Hoy me siento fenecer,
al no saber quien seré, quien soy,
al no recordar quien un día fui
Hace tiempo que me resigné,
a no mirar más allá de mis narices,
a no contar mis muchas cicatrices,
que a lo largo de mi vida curé,
desde mi partida hasta el día de hoy.

Hace tiempo que te amé,
y aún te sigo amando,
os sigo amando,
aunque de amaros
no sepa el porqué,
el cómo,
ni el cuándo.

viernes, 11 de noviembre de 2011

No busco el calor de tus brazos,
ni embriagarme con el suave aroma,
ese rosado perfume,
que emana tu cuerpo.

No aspiro al roce de tus labios,
ni al dulce cáliz de tus besos.
No aspiro a ser herido,
por esa mirada pura y cristalina,
que ilumina mis noches,
que me despierta por las mañanas.

No puedo entender,
el cómo ni el porqué,
el cuando ni el donde,
surgió este mío querer.

Lo que busco,
a lo que aspiro,
vida mía,
es a escuchar de tus labios
que tu también ansías,
que tu también te mueres
por el mío querer.

martes, 1 de noviembre de 2011

¿Dónde están?

¿Dónde están esas risas,
dulces, alegres y tiernas
surgidas al alba?

¿Dónde están?

¿Quién las hizo desaparecer,
a traición,
en esa maldita madrugada?

Mas no me resigno,
y aunque aquellas risas
no vuelvan a amanecer,
nunca verás la sonrisa
de mi cara desaparecer.

sábado, 29 de octubre de 2011

Pasas las horas,
inasequible al desaliento,
velando, cultivando,
recolectando la felicidad,
en este corazón,
antes en barbecho,
ahora florido y hermoso,
que yace en tu bendito pecho.

Pasas las horas
velando mis desvelos,
cumpliendo mis anhelos,
y yo no puedo más que adorarte
desde estas humildes líneas,
desde estos tristes versos.

viernes, 26 de agosto de 2011

Compartes con el mar
Veladas historias de desencuentros,
Historias tristes de marineros muertos
mientras navegaban,
buscando perdidos alguien a quien amar.

Y me miras con ardor guerrero,
Buscando captar mi atención.
¡Oh ciega y amarga pasión
Que enloquece de modo pasajero!

Mas soñando despierto
Durante unos segundos
Recobro la razón,
Para observar el asombroso paisaje,
Alguien dibujando un furibundo oleaje
Que marca el ritmo a mi corazón.

¿Se acabó la primavera?

¿Se acabó la primavera?
Me acerco, ingenuo,
a abrazar el árbol de la vida,
a palpar cada una de sus robustas ramas
buscando acaso en ellas
una señal que simplifique,
una señal que me indique el camino.

Y mientras palpo,
sus flores, antes bellas,
se van marchitando,
las ramas, otrora robustas,
van enfermando,

¿Acaso se marchó la primavera,
o soy yo la señal
de que el perpetuo invierno ha llegado?

Breviario II

Ya se escapa la noche,
llevándose consigo
este alma mía.

Ya regresa el día
y con el amanecen mis recuerdos
los malos momentos
y los buenos,
que siembran de vino y rosas,
el lienzo desdibujado
de esta vida mía.

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Si la vida es un sueño
del que no quiero despertar,
nunca dejaré de soñar,
pues en mis sueños,´
vida mía, apareces
y de ellos no has de escapar

Siembras

Siembras con tus manos
cariño en mis entrañas.
¡Qué sensaciones extrañas
las que siento a tu lado!

Siembras con tus besos
en los mis labios pasión caliente,
Como calmar esta sed ardiente
de amores perversos.

Siembras con tus caricias
cariño, pasión y calentura.
¡Oh, pobre corazón,
que por ti late con locura!